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FASES DE LA PÉRDIDA

El duelo y las pérdidas, son un tema casi tabú en nuestra sociedad. Nuestra relación con la muerte, es a través de un contacto superficial. Es normal en cierto sentido, el ser humano evita el dolor. Únicamente nos enfrentamos a ese dolor cuando personalmente vivimos una pérdida. A partir de marzo de 2020, se nos ha presentado la realidad de toparnos con el duelo y la pérdida de una manera brutal, de la que no podemos huir. Es un proceso muy doloroso que estamos viviendo toda la humanidad. Un proceso de duelo colectivo. Por lo tanto, ya que no podemos escapar a este tema, lo más sano es saber qué emociones y estados son los que se experimentan en un proceso de duelo.

El proceso de duelo se produce por las pérdidas más dolorosas, a mi parecer, como la pérdida de un ser querido, hasta otras como la pérdida de un trabajo, una amistad, una relación, tu casa, un objeto de valor sentimental.

El duelo es tan natural como llorar cuando te lastimas, dormir cuando estás cansado, comer cuando tienes hambre y estornudar cuando te pica la nariz.

Doug Manning

En definitiva, el proceso de una pérdida, es aquel al que te puedes enfrentar cuando ocurre algún acontecimiento relacionado con el desprenderte de algo o alguien que ha estado contigo durante un tiempo en tu vida.

Este ciclo o fases que os detallo de manera sencilla, son aplicables a cualquier proceso de duelo o pérdida, con el fin de poner algo de luz, tanto si lo estás viviendo tú, como si tienes alguna persona cercana que esté pasando por ello, y así poder entenderla o ayudarla.

Puede dar respuesta a preguntas como: ¿qué me pasa? o ¿qué no me estoy dejando sentir en mi proceso de duelo o pérdida?.

No hay ningún proceso de duelo, igual a otro.

Paso a detallaros las fases del proceso, protagonizadas cada una, por una emoción con su función o utilidad, para ir superando la pérdida:

  1. Primera fase. MIEDO. Primer momento de la pérdida, nos situamos en el ”darnos cuenta”. Somos conscientes de que podemos sufrir. Se produce una conexión con el FUTURO, esto nos permitirá estar alerta para posibles peligros. En este momento es recomendable ir entrando en la aceptación de lo que siento, abrazando el miedo, tomando la distancia (llamando a nuestra sabiduría interna), dándole el valor y función que tiene ese miedo.
  2. Segunda fase. ENFADO. La utilidad de sentir esta emoción tiene un sentido muy valioso, y es el de la PROTECCIÓN. Sí, tiene una función de cuidarme y poner límites. Te hace reaccionar cuando alguien te pueda atacar, para defenderte. Una emoción muy útil para sobrevivir. En este caso, la rabia me permite conectar directamente con el PRESENTE (Con el aquí y el ahora).
  3. Tercera fase. TRISTEZA. Entramos en un estado de pérdida de energía vital- corporal. Gracias a esta sensación, nuestro cuerpo sabio nos va a permitir poder parar, aislarme, llorar, en definitiva es un gran “SOLTAR”. Aceptar que hay un gran desequilibrio, nos permite entrar en introspección, es decir, entrar en nuestro interior, nuestro yo más profundo y real, para ver qué podemos aprender de todo este proceso. Hay un conexión con el PASADO.
  4. Cuarta fase. AGRADECIDO RECUERDO. Y cuando llegamos a este estadío, conseguimos volver a socializar, estamos disponibles para aprender de esta pérdida, eso que llamamos el agradecido recuerdo del ser querido o de la pérdida que hemos tenido. La energía vuelve, para dedicarlas a cosas nuevas, ideas, personas. La pérdida no se olvida, se incluye en ese lugar especial para recordar.

Como en todo en la vida, es una guía, no significa que si no estás pasando por este orden, “lo estés haciendo mal”, no te juzgues o por lo menos inténtalo.

Ya sabes que cualquier duda puedes contactar conmigo.

Un abrazo

María

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